1. El olor
2. Los vendedores "cieguitos" y su tono de voz
3. los que traen el pecho descubierto y todo tasajeado y se ponen a saltar en vidrios!
4. los que se arrastran limpiando zapatos para dar lástima y que les des una moneda
5. los que van con su chacha dandose atascones como si fuera lo más sexy del mundo TODO
6. (homenaje a ñerik) los que van tragando basuras y agarrandose del tubo
7. El chongo de Laleja (lo siento tenía que estar en la lista)
8. Los adolescentes desmadrosos que piensan que son "la onda" por hacer gatadas en el vagon
9. La estación de la Merced
10. Los que se suicidan en horas pico!! (un tip: las nueces y/o almendras verdes o en descomposición producen cianuro.. son baratas y no le friegan la existencia a los que van a su trabajo y/o escuela)
jueves, 24 de febrero de 2011
martes, 22 de febrero de 2011
CODA
miércoles, 12 de enero de 2011
The Guy With The Purple Hat

There once was a boy
Who lived near my house
And his favorite toy
Was a white little mouse
I never really saw him
He was lurky like a cat
His head was totally covered
With a shiny purple hat
On a cold day of winter
I was sitting by the window
Looking to the purple hat
And a crazy old widow
She was laying saddly
Listening to some blues
When the Purple guy crossed the street
And was hit by a school bus.
sábado, 18 de diciembre de 2010
La Playa (del baúl del recuerdo)
Cada kilómetro que pasaba me alejaba más de Lucía. El paisaje había cambiado de color y luz. La ciudad era un punto de smog borroso que se perdía en el horizonte de mis recuerdos. Las últimas palabras que había escuchado de sus labios se clavaban en mi corazón como espinas afiladas: "vete corriendo." Trataba forzadamente de encontrarle un significado oculto, algo que me dijera que de alguna manera nuestras miradas volverían a cruzarse, pero mi razón me despertaba y sólo podía contemplar la magnitud de los verdes valles que me llevaban hacia un destino alejado y siniestro, sin mi Lucía, despojado de lo más cercano y apreciado que he tenido. En mis oídos retumbaban las estrofas de aquella canción que adoraba en mi infancia, pero que ahora tomaban una realidad irónica y cruda:
"por los caminos del sur, vamónos para Guerrero, porque le falta un lucero,
martes, 7 de septiembre de 2010
Feu de Camp
Nota: Este pequeño escrito está dedicado a un amigo viajero que nos hizo reir, llorar, tomar mucho café y aunque la manera en la que partió de este mundo nos dejó un mal sabor de boca, lo recordaremos siempre como alguien que nos alegró un poco las mañanas... Juan Simón, te recordaremos siempre hasta antes del viernes pasado.....
Realmente no podía cambiar lo sucedido, aunque seguía tratando afanosamente de mentalizar un universo paralelo en el que sus malas decisiones se transformaran en un cúmulo de actos exitosos. Inmerso en sus profundos pensamientos de ese panorama optimista, ignoraba por completo lo que acontecía en su apocalíptica realidad. De pronto, un estruendo hizo temblar sus tímpanos. Su onírico devenir colapsó frente a sus gastados anteojos quebrados.
Un suspiro anunció su inminente desenlace.
De repente blanco. De repente nada.
Cuando despertó junto al fuego, observó su realidad transformada, llena de color, de ese vivo color que alegra las almas de los niños; todo aquello que había perdido lo acompañaba, como si de pronto hubiera abierto la puerta y nada hubiese salido mal. Cerró fuertemente los ojos y dejó escapar una sola lágrima acompañada por una sonrisa que reflejaba su paz interior.
Mientras tanto, en la oscuridad de la noche, un cádaver era recogido en la carretera, dejándo atrás un rastro de sangre y unos anteojos viejos y quebrados, junto a un sucio letrero en la ruta 27.
Realmente no podía cambiar lo sucedido, aunque seguía tratando afanosamente de mentalizar un universo paralelo en el que sus malas decisiones se transformaran en un cúmulo de actos exitosos. Inmerso en sus profundos pensamientos de ese panorama optimista, ignoraba por completo lo que acontecía en su apocalíptica realidad. De pronto, un estruendo hizo temblar sus tímpanos. Su onírico devenir colapsó frente a sus gastados anteojos quebrados.
Un suspiro anunció su inminente desenlace.
De repente blanco. De repente nada.
Cuando despertó junto al fuego, observó su realidad transformada, llena de color, de ese vivo color que alegra las almas de los niños; todo aquello que había perdido lo acompañaba, como si de pronto hubiera abierto la puerta y nada hubiese salido mal. Cerró fuertemente los ojos y dejó escapar una sola lágrima acompañada por una sonrisa que reflejaba su paz interior.
Mientras tanto, en la oscuridad de la noche, un cádaver era recogido en la carretera, dejándo atrás un rastro de sangre y unos anteojos viejos y quebrados, junto a un sucio letrero en la ruta 27.
miércoles, 23 de junio de 2010
Capítulo 1.La Dama
Ya casi es media noche, hora cero. Una pequeña gota de sudor cae silenciosamente de mi rostro. Este es el momento, aquí se acaba todo. No puedo ni siquiera hilar de manera consciente la serie de sucesos que me trajeron hasta este punto. Quizás fue por mi terquedad, tal vez fue por ir en contra de todo lo que me decía mi padre, pero por supuesto que eso no era, trataba de disfrazar de cualquier cosa el hecho de que todo sucedió por una persona, que sin darse cuenta había desencadenado mi locura y me había llevado al límite del dolor, de la desesperación, y de la violencia. Berenice. Su nombre me causaba náusea, ternura, alegría y terror. Todo comenzó con un juego simple, pero ella lo convertiría en el plan perfecto para inmortalizar su nombre, claro que necesitaba de alguien que le sirviera como cómplice, un tonto enamorado que hiciera todo el trabajo sucio, y fue así que terminé afuera de la última casa, esperando pacientemente a la víctima número nueve, la última para acabar el juego, y para condenarme de por vida...
Alonso Gónzales era el mejor polícia del estado de Querétaro, conocía todas las calles, todos los rincones y escondites que poseía la ciudad, había memorizado las leyes desde que tenía 14 años y su padre fue encontrado culpable de un asesinato en primer grado. En el año del 84 le dieron un premio por su destacada labor como oficial, y para el 91 ya se estaba jubilando.
Fue un día de octubre, cuando Alonso caminaba hacía su casa despúes de un buen paseo por el parque que ocurrió lo inimaginable, su vecina del número 3, la señora Julieta Alvárez había sido asesinada afuera de su casa. Alonso se acercó a la casa y vio cómo Julieta estaba tendida boca arriba, tan bien vestida y arreglada como siempre, con un traje muy elegante, de color gris , su sombrero azul turquesa, y sobre su blusa blanca una mancha color carmín, de donde se desprendía un pequeño charco de sangre. Lo que más sorprendió al ex- policía no fue la posición tan acomodada del cadáver,como si fuera un soldado en formación, sino una pequeña semilla de frijol que sostenía entre los labios. Ésto había sido muy bien planeado, y Alonso no lo sabía, pero el juego acababa de comenzar...
Alonso Gónzales era el mejor polícia del estado de Querétaro, conocía todas las calles, todos los rincones y escondites que poseía la ciudad, había memorizado las leyes desde que tenía 14 años y su padre fue encontrado culpable de un asesinato en primer grado. En el año del 84 le dieron un premio por su destacada labor como oficial, y para el 91 ya se estaba jubilando.
Fue un día de octubre, cuando Alonso caminaba hacía su casa despúes de un buen paseo por el parque que ocurrió lo inimaginable, su vecina del número 3, la señora Julieta Alvárez había sido asesinada afuera de su casa. Alonso se acercó a la casa y vio cómo Julieta estaba tendida boca arriba, tan bien vestida y arreglada como siempre, con un traje muy elegante, de color gris , su sombrero azul turquesa, y sobre su blusa blanca una mancha color carmín, de donde se desprendía un pequeño charco de sangre. Lo que más sorprendió al ex- policía no fue la posición tan acomodada del cadáver,como si fuera un soldado en formación, sino una pequeña semilla de frijol que sostenía entre los labios. Ésto había sido muy bien planeado, y Alonso no lo sabía, pero el juego acababa de comenzar...
miércoles, 26 de mayo de 2010
Deseo Mortal
Quería morir. No tenía alguna razón en especial, simplemente quería desaparecer. No era como si su vida se hubiera convertido en una vorágine de aburrimiento y monotonía, al contrario, siempre fue una serie de sorpresas entrelazadas que la llenaban de felicidad. Sus padres la amaban, sus amigos la apoyaban y por fin había encontrado al amor de su vida, todo era perfecto, su trabajo, su casa, el auto nuevo que acababa de comprar hace unos meses, sin embargo, ella sólo pensaba en la muerte; no la pensaba como algo triste y melancólico, como una gran tragedia o una forma de escapar de su mundo, simplemente ya estaba completa, no tenía que hacer en su vida más que morir, ahora, en este momento en que estaba todo perfecto debía retirarse, como toda una campeona. Esos pensamientos cruzaban por su mente mientras se lanzaba del puente.
En un instante todo fue paz, hasta que alcanzó el suelo.
Un mes despúes despertaba, paralítica de la mitad del cuerpo, su novio, con otra mujer, por la pena de ver lo que se había provocado, sus amigos decepcionados de la decisión que tomó y sus padres, tratando de ayudarla, pero siempre con la mirada que decía, ¿por qué lo hiciste?, dibujada en sus rostros.
Tal vez no había sido tan buena idea, tal vez ya era muy tarde para remediarlo, quizás lo único en lo que no pudo triunfar en su vida, era la única cosa en la cual no podía decidir....
En un instante todo fue paz, hasta que alcanzó el suelo.
Un mes despúes despertaba, paralítica de la mitad del cuerpo, su novio, con otra mujer, por la pena de ver lo que se había provocado, sus amigos decepcionados de la decisión que tomó y sus padres, tratando de ayudarla, pero siempre con la mirada que decía, ¿por qué lo hiciste?, dibujada en sus rostros.
Tal vez no había sido tan buena idea, tal vez ya era muy tarde para remediarlo, quizás lo único en lo que no pudo triunfar en su vida, era la única cosa en la cual no podía decidir....
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